Indicación geográfica protegida
El Vino de la Terra Serra de Tramuntana-Costa Nord es un tesoro enológico que refleja siglos de historia y un entorno geoclimático privilegiado. Desde los asentamientos romanos hasta la reactivación moderna del sector en los años noventa, esta Indicación Geográfica Protegida es sinónimo de calidad y tradición. Explora los vinos de esta región y descubre cómo cada copa cuenta una historia de tierra, esfuerzo y pasión.
La historia vinícola de la comarca Serra de Tramuntana-Costa Nord probablemente comenzó con el asentamiento romano en Mallorca, específicamente en la ciudad de Pollentia. Durante siglos, el cultivo de la vid ha sido una actividad esencial, destacando en el siglo XIV cuando el Rey Martí I eximió a Alcúdia del pago de impuestos sobre el vino, lo que fomentó el monocultivo de la vid y un floreciente comercio marítimo.
Una de las variedades más emblemáticas de la región es la Malvasía, introducida posiblemente en los siglos XV o XVI desde Italia. Este vino ha sido altamente valorado en mesas reales y por la alta sociedad mallorquina, y elogiado por escritores y poetas. En el siglo XIX, la viticultura alcanzó su apogeo con más de 400 hectáreas de viñedos solo en Pollença. Sin embargo, la llegada de la filoxera en 1891 devastó los viñedos y redujo drásticamente la producción.
A pesar de estos desafíos, en los años noventa del siglo pasado, viticultores y vinicultores locales revitalizaron la viticultura en la región. Gracias a sus esfuerzos y a las condiciones geoclimáticas únicas, los vinos de Vi de la Terra Serra de Tramuntana-Costa Nord son hoy reconocidos por su calidad y singularidad.
El área de producción de esta Indicación Geográfica Protegida incluye 18 municipios desde el cabo de Formentor hasta Andratx. La Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, proporciona un microclima ideal para el cultivo de la vid. Las montañas de más de 1.000 metros y los valles permiten la producción de uvas en condiciones óptimas. Los suelos calizos y margosos contribuyen a la calidad de los vinos.
Las variedades de uva autorizadas incluyen tintas como Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Monastrell, Tempranillo, Callet y Manto Negro, y blancas como Malvasía, Moscatel, Moll, Parellada, Macabeo, Chardonnay y Sauvignon Blanc. Las prácticas de cultivo tradicionales, junto con una densidad de plantación no superior a 5.500 cepas por hectárea, aseguran uvas de alta calidad. La vendimia se realiza cuidadosamente, utilizando solo uvas sanas con la madurez adecuada.
Los vinos blancos de Malvasía son especialmente apreciados por su potencial aromático, con notas de frutas como pera y melón. Los vinos de Chardonnay son equilibrados, con aromas de frutas tropicales y un final persistente. Los vinos tintos, elaborados a partir de cepas nobles como Cabernet Sauvignon y Merlot, son intensos en color, ricos en taninos y aptos para la crianza. Presentan aromas de ciruela y cereza madura, con toques de higo y pasa.
La graduación alcohólica mínima es de 12% para los vinos blancos y 12,5% para los tintos y rosados. Todas las botellas con la indicación geográfica Vi de la Terra Serra de Tramuntana - Costa Nord llevan un número de control oficial asignado por el Institut de la Qualitat Agroalimentària (IQUA) del Govern de les Illes Balears, garantizando su autenticidad y calidad.
Visitar la ruta del vino de la Serra de Tramuntana es una experiencia única. Desde las bodegas familiares en Puigpunyent y Estellencs hasta los viñedos en alturas de Escorca, cada visita revela la pasión y dedicación de los productores locales. Disfrutar de estos vinos es saborear la esencia de una región que ha perfeccionado su arte vinícola a lo largo de los siglos, ofreciendo una experiencia inigualable en el corazón del Mediterráneo.