¿Qué es producto local?
¿Qué es producto local?

¿Qué es producto local?

El alma de nuestra tierra en tu plato

El producto local no es solo una etiqueta; es el vínculo directo con el campesino que entiende el ritmo de la lluvia y el pescador que conoce los secretos del Mediterráneo. Elegir producto de las Islas Baleares es saborear el paisaje, preservar nuestros oficios y garantizar que el mañana siga siendo tan rico y diverso como el que encontramos hoy en nuestra mesa. Es autenticidad sin filtros: del campo en la boca, con toda su verdad.

  • Identidad

    Identidad

    El sabor de las variedades autóctonas y el saber hacer de aquí

  • Sostenibilidad

    Sostenibilidad

    Reducimos distancias, mantenemos el paisaje vivo

  • Calidad

    Calidad

    El frescor que solo da el tiempo que marca la naturaleza.

  • Compromiso

    Compromiso

    Con el paisaje, la cultura y el futuro de las Illes Balears.

  • Legado

    Legado

    La herencia y la sabiduría de payeses, ganaderos, pescadores, artesanos y cocineros de las islas.

  • Comer local es un acto de resistencia y de celebración. Es el lujo de la sencillez balear.

Proximidad, temporada y carácter

En las Islas Baleares, la gastronomía se escribe con productos que hablan nuestro idioma. Hablamos de kilómetro cero real: alimentos cosechados en su punto óptimo de maduración, respetando los ciclos naturales y minimizando la impronta ecológica.

Cuando eliges producto local, no solo estás comprando calidad excepcional; estás activando la economía circular de nuestro archipiélago y protegiendo el patrimonio gastronómico que nos hace únicos al mundo.

Producto local, isla a isla

  • Mallorca

    Mallorca

    El latido de la tierra y la sierra.

    Mucho más que sobrasada y ensaimada. Mallorca es el aceite de oliva virgen extra nacido de los olivos milenarios de la Sierra de Tramontana, son las almendras que pintan de blanco el enero y unos vinos con carácter nacidos bajo el sol del Plan y Levante. Un mosaico de sabores que une mar y montaña en cada mordisco.

  • Menorca

    Menorca

    El gusto de una Reserva de la Biosfera.

    En Menorca, la gastronomía es equilibrio natural. Desde el reconocido queso Maó-Menorca con su punto de sal mediterránea, hasta la miel de flores silvestres y las cervezas artesanas. Aquí, el producto local es la herramienta principal para mantener la isla verde y protegida tal como la conocemos.

  • Ibiza

    Ibiza

    La esencia de la huerta y el mar.

    Ibiza es tradición campesina e innovación. Del aceite de Ibiza y las Hierbas Ibicencas hasta el delicioso *flaó, el producto certificado de la isla es el resultado de una apuesta firme por la sostenibilidad. Ingredientes auténticos que alimentan tanto el cuerpo como el alma en un entorno privilegiado.

  • Formentera

    Formentera

    El último paraíso del slow food.

    Formentera demuestra que con pocos recursos se puede hacer cocina de alto nivel. La sabiduría del mar se condensa en su famoso pescado seco, mientras que los higos secos y la sal líquida nos hablan de una isla que sabe esperar el ritmo de la natura. Una gastronomía sincera, pausada e inolvidable.

¿Por qué producto local?

Un compromiso con el presente y el futuro.

Escoger producto local es apostar por un modelo más justo, saludable y sostenible, que beneficia tanto en la comunidad local como quien nos visita.

Sostenibilidad y Medio Ambiente

Reducción de la huella de carbono.

Al ser productos de "kilómetro cero", se minimizan las emisiones de derivadas del transporte marítimo o aéreo.

Conservación del paisaje.

El consumo de producto local mantiene viva la actividad agrícola y ganadera, evitando el abandono del campo y preservando el paisaje tradicional (como las "Marjades" de la Sierra de Tramontana o los campos de Menorca).

Prevención de incendios.

Un campo gestionado y limpio es la mejor barrera natural contra el fuego.8

Biodiversidad.

Se fomenta el cultivo de variedades autóctonas que a menudo quedan fuera de los circuitos comerciales globales (como el tomate de *ramellet, la almendra mallorquina o el cerdo negro).

Economía y Sociedad

Soporte al sector primario.

Garantiza la supervivencia de campesinos, pescadores y artesanos locales, evitando que la economía dependa excesivamente del turismo.

Fijación de la población.

Ayuda a mantener vivos los pueblos del interior y de la "Parte Foránea", creando lugares de trabajo estables y de calidad.

Soberanía alimentaria.

Reduce la dependencia de las importaciones externas (que actualmente representan cerca del 90% del que consumimos).

Economia circular.

El dinero invertido se quedan en las islas, circulando entre empresas locales en lugar de marchar a grandes multinacionales.

Salud y Calidad

Máximo frescor.

El producto llega del huerto a la mesa en pocas horas, manteniendo todas sus propiedades nutricionales, vitaminas y gusto original.

Productos de temporada.

Consumir el que toca en cada época del año es más saludable y respeta los ciclos naturales de la tierra.

Menos aditivos.

No tener que soportar largos viajes ni almacenamiento prolongado, se utilizan menos conservantes y tratamientos post-cosecha.

Trazabilidad y seguridad.

Sabemos de donde viene el que comemos y quien lo ha producido, a menudo bajo denominaciones de origen (DON) o indicaciones geográficas protegidas (*IGP) que certifican la calidad.

  • "Debemos producir respetando el espacio que la naturaleza nos presta"
  • “La gente joven también pide tumbet y frito: eso me alegra”