Esperanza Nadal representa la cuarta generación familiar al frente de Vins Nadal, fundada en 1932. Desde 2002 su labor ha transformado la empresa, centrándose en la elaboración de nuevos caldos y en el cultivo ecológico de la uva. Formada en España, Francia y Chile; desprende conocimiento y pasión por un sector en evolución.
Pregunta: ¿Qué significa para ti estar al frente de una bodega con tanta historia?
Respuesta: Estar al frente de Vins Nadal es una gran responsabilidad. Representa el esfuerzo y la dedicación de generaciones antes de mí, empezando con mi bisabuelo en 1932. Es mi responsabilidad innovar y adaptar la bodega a los tiempos modernos. El vino es algo que forma parte de mí desde pequeña. Lo vivo de una forma muy natural, me gusta.
Pregunta: ¿Cómo definirías el mundo del vino?
Respuesta: El vino es cultura, identidad y patrimonio Además es un producto maravillosamente vivo que está en continua evolución. Al mismo tiempo, el mercado también va evolucionando y cambiando. Por ello tienes que estar actualizándote y formándote constantemente.
Pregunta: Desde que diriges la bodega, ¿cuáles son los cambios más significativos que habéis impulsado?
Respuesta: Trabajamos mucho más con la variedad autóctona. Principalmente con mantonegro que es el buque insignia de la bodega y de la zona de Binisalem. También prensal y giró. Ahora mismo estamos en un proceso de transformación de viñas en el que pasaremos de cabernet, merlot y syrah a escursac, esperó de gall i vinyater. Esto deriva en la elaboración de nuevos caldos que no habíamos hecho anteriormente. Se trata de destacar y preservar nuestro patrimonio vitícola
Pregunta: ¿Hasta qué punto pesa la tradición?
Respuesta: No pesa en absoluto. No debo mantener ningún equilibrio entre una cosa y la otra. Hay que ir avanzando, hay que ir adaptándose a los tiempos, manteniendo siempre una tipicidad. Por ejemplo, en tema de elaboración, lo que hacía mi abuelo no tiene nada que ver con lo que se hace actualmente. Lo que sí es importante mantener es la identidad propia de la bodega.
Pregunta: ¿Cuál es vuestra identidad?
Respuesta: Se basa en la historia que tenemos. Se trata de mantener la tipicidad y la bodega tal cual la hemos encontrado: respetuosa con el medio ambiente, con los que convivimos aquí dentro y con los que nos visitan huyendo de masas y productos estándar.
Pregunta: ¿Hasta qué punto es importante enfocarse hacia la sostenibilidad?
Respuesta: Aplicamos un enfoque medioambiental por cuestión de principios. Por ello nos centramos en la viticultura regenerativa. En este sentido hemos pasado a mantener cubiertas vegetales, utilizamos estiércol puramente animal y plantamos frutales y plantas aromáticas para generar biodiversidad. Debemos mantener los suelos vivos para que la planta deje de depender de suministros químicos y derivados. Así la uva es mejor y la planta más resistente.
Pregunta: ¿Qué comparten los vinos de la DOP Binissalem?
Respuesta: El suelo de la zona de Binissalem es muy característico. Son suelos profundos con muchas rocas. Todo esto viene de estar en las estribaciones de la Serra de Tramuntana. Eso le da muchísima riqueza al terreno de la zona. Aporta a los vinos una calidez única que se manifiesta de maneras diferentes en función del tipo de vino y de la bodega.