El puerto de Mahón, uno de los mayores puertos naturales del Mediterráneo, es un lugar cargado de historia. Base naval de los británicos durante los setenta años de dominación de la isla, pasear por este enclave es sumergirse en un pasado fascinante que aún se puede degustar. Uno de los ejemplos más claros es el de la ginebra menorquina. En su extremo occidental del puerto, se encuentra la destilería de Gin Xoriguer. Una visita a sus instalaciones ofrece un recorrido que aúna sabor e historia a partes iguales.
El puerto de Mahón, fue un punto estratégico para los británicos en el siglo XVIII. Hoy en día, pasear por este puerto no solo es un viaje a través de la historia de Menorca, sino también una oportunidad para disfrutar de su vibrante ambiente. Con restaurantes, cafés y bares a lo largo del muelle, es un lugar perfecto para relajarse y contemplar las vistas.
Encontramos bonitos ejemplos de arquitectura inglesa y las islas del Rey y del Lazareto. Contratar uno de los barcos que recorre el puerto puede ser una buena opción para descubrir todos sus secretos. En el extremo occidental del puerto, la destilería de Gin Xoriguer es una parada obligada. Esta ginebra, única en su tipo, se elabora utilizando aromáticos propios de la isla, lo que le confiere un sabor distintivo e inigualable. Con la llegada de los marinos británicos en el siglo XVIII, las destilerías, ante la demanda, empezaron a fabricar ginebra. La de Gin Xoriguer proviene de la recuperación de una receta de casi 300 años.
La visita a la destilería comienza con una explicación de la historia del gin Xoriguer, seguida de un recorrido por los alambiques de cobre donde se destila la ginebra. Los visitantes pueden aprender sobre la selección y preparación de las bayas de enebro, y ver de cerca el proceso de elaboración que ha sido transmitido de generación en generación. La experiencia culmina con una degustación de los productos de la destilería, acompañada de embutidos y pastas típicas de Menorca. Es recomendable reservar antes de realizar la visita.