Toni y Catalina gestionan la finca Lluriach Vell desde hace 17 años, produciendo quesos Mahón-Menorca D.O.P. y embutidos de forma tradicional y artesanal. Comprometidos con la diversificación de las tareas del campo, buscan dar valor añadido a su explotación y ofrecen sus productos en mercados, ferias y tiendas locales, donde son recibidos con gran aprecio por sus clientes.
Desde hace 17 años, Toni Bosch y Catalina Salom han convertido la finca Lluriach Vell en un referente de producción artesanal de queso Mahón-Menorca D.O.P. y embutidos tradicionales. La pareja, que comparte la gestión de la finca, se ha dedicado a combinar técnicas tradicionales con la diversificación de actividades para maximizar el valor de su producción y mantener viva la esencia del campo. Sus productos, elaborados con esmero, son un reflejo de su dedicación y han sido acogidos con entusiasmo por clientes locales.
Catalina, madre de dos niñas y apasionada de los caballos, dejó su puesto administrativo en 2004 para dedicarse plenamente al sector primario junto a Toni. Su vínculo con el campo viene de familia, lo que ha hecho que esta vida la llene profundamente. Entre 2015 y 2016, Catalina fue la primera caixera pagesa en la historia de las fiestas de Sant Martí, un honor que disfrutó al máximo y que reforzó su amor por las tradiciones locales.
Lluriach Vell comercializa sus productos en tiendas, mercados y ferias, donde sus quesos artesanos Mahón-Menorca semicurados, curados y añejos se destacan por su sabor único y calidad. La finca también está presente en redes sociales, donde los amantes del queso y los embutidos pueden seguir su día a día y conocer más sobre su proceso artesanal.
Carrer de Tramuntana, Es Mercadal, Illes Balears