En la finca Santa Catalina, situada en el privilegiado entorno del Parc Natural de s’Albufera des Grau, el queso Mahón-Menorca D.O.P. cobra vida con técnicas que combinan tradición y dedicación. Con cavas protegidas y un respeto absoluto por el entorno, cada queso es una obra de arte menorquina.
Santa Catalina, también conocida como Santa Caterina de Dalt, es una finca rodeada de encinas y paisajes únicos en el Parc Natural de s’Albufera des Grau. Aquí, Josué Martí Guardia y Ester Camps Triay transforman la leche cruda de vaca en auténticos quesos Mahón-Menorca D.O.P., curados en una antigua païsa protegida que preserva la esencia de siglos de tradición.
La elaboración sigue un proceso artesanal que incluye el uso del tradicional fogasser para moldear el queso y un curado natural en cavas ventiladas. Durante meses, los quesos se giran y se untan con aceite y pimentón, desarrollando el sabor, la textura y la corteza que los hace inconfundibles. Las variedades incluyen semicurado, curado y añejo, cada una con matices únicos que reflejan la riqueza del campo menorquín.
Además de quesos, Santa Catalina ofrece embutidos artesanales como sobrasada, chorizos y carnixua, hechos con cerdos criados en la finca y alimentados con suero del proceso quesero. Santa Catalina es mucho más que una quesería: es un homenaje al campo, al cuidado del ganado y a la herencia culinaria de Menorca.