Indicación geográfica protegida
Con su sabor distintivo y su meticuloso proceso de producción, es un producto apreciado tanto por chefs como por aficionados a la gastronomía. Un aceite de oliva virgen extra con Indicación Geográfica Protegida (IGP), extraído exclusivamente por métodos mecánicos de aceitunas cultivadas en Ibiza.
El Aceite de Ibiza es un aceite de oliva virgen extra obtenido exclusivamente por procedimientos mecánicos de los frutos del olivo. Este aceite, de intensos matices verdes y sabores equilibrados, se caracteriza por un amargor y picante entre ligeros y medios. La Indicación Geográfica Protegida (IGP) “Aceite de Ibiza” se reserva para los aceites elaborados con las variedades arbequina, picual, koroneiki, solas o en combinación, representando al menos el 90% del producto, con un 10% restante de otras variedades registradas.
El vínculo entre el Aceite de Ibiza y su territorio es innegable. La producción de aceite en Ibiza se remonta al año 450 a.C., con referencias históricas que destacan su importancia económica y cultural. En el siglo III a.C., la isla contaba con 23 explotaciones que producían entre 30,000 y 60,000 litros de aceite. Documentos históricos, como el “Llibre del mostassaf d’Eivissa” (1398) y las Reales Ordenanzas de la Universidad de Ibiza (1663), mencionan la comercialización y exportación de aceite, subrayando su relevancia.
El archiduque Luis Salvador de Austria, en su obra "Las antiguas Pitiusas" (1869), resaltó la calidad del aceite de Ibiza, obtenida según antiguos métodos árabes. Las condiciones geoclimáticas de la isla, como los suelos calcáreos y la alta insolación, son ideales para el cultivo del olivo, contribuyendo al alto contenido en polifenoles y componentes aromáticos del aceite.
El proceso de producción del Aceite de Ibiza es meticuloso y tradicional. Los olivos se plantan en llanuras a menos de 300 metros sobre el nivel del mar, protegidos por montañas y sometidos a un estrés hídrico controlado para mejorar la calidad del fruto. La recolección se realiza entre septiembre y diciembre, con aceitunas verdes y poco pigmentadas, garantizando un aceite de baja acidez y alta calidad.
Las almazaras de Ibiza, muchas con siglos de antigüedad, juegan un papel crucial en la producción. Tras una selección rigurosa, las aceitunas se lavan y limpian antes de ser molidas. El aceite se extrae mediante centrifugación y se almacena en condiciones que evitan el contacto con el aire y la luz, preservando su frescura y características organolépticas.
El Aceite de Ibiza es un producto con una reputación bien establecida, apreciado por consumidores, chefs y expertos por su sabor excepcional y sus beneficios para la salud. Esta reputación ha sido documentada durante más de 200 años, con menciones que elogian su calidad y lo comparan favorablemente con los mejores aceites de España.