En el paisaje tranquilo de S’Horta, Bartomeu Alou Julià da continuidad a una tradición centenaria: la elaboración de aceite de oliva virgen extra con Denominación de Origen Oli de Mallorca. Su finca, ubicada entre olivos esculpidos por el tiempo, produce un aceite que condensa el carácter de la isla.
Mallorca no se entiende sin el olivo. En sus campos, el viento dibuja las siluetas de árboles retorcidos que llevan siglos ofreciendo su fruto. En S’Horta, una pequeña localidad del municipio de Felanitx, Bartomeu Alou Julià recoge esa herencia y la transforma en aceite virgen extra con DO Oli de Mallorca. Un producto ligado al territorio, elaborado íntegramente en la isla y embotellado con el sello del Consell Regulador.
En su finca, la producción sigue los ritmos de la naturaleza. Las aceitunas se recogen en el momento óptimo y se elaboran siguiendo métodos tradicionales para conservar aromas, sabor y propiedades. El resultado es un aceite equilibrado, con matices verdes y notas amargas, ideal para platos locales como el trempó o el pa amb oli. S’Horta, con sus casas de piedra y campos abiertos al mar, mantiene el espíritu agrícola de la isla. Aquí, el aceite no solo es alimento: es paisaje, historia y cultura.