En el encantador entorno rural de Llubí, Mallorca, la bodega Moli d'en Blanc ofrece una experiencia enogastronómica única que fusiona tradición y modernidad. Esta bodega, construida con piedra natural y rodeada de viñedos, invita a los visitantes a un viaje sensorial a través de sus vinos galardonados y la gastronomía local.
La bodega Moli d'en Blanc, situada en el pintoresco municipio de Llubí, es un testimonio vivo de la pasión por la viticultura y la gastronomía mallorquina. Fundada por la familia Perelló, esta finca ha sido restaurada para convertirse en un espacio donde la historia y la innovación se encuentran. Con viñedos que abarcan 4,2 hectáreas, plantados en 2017, la bodega está en proceso de obtener la certificación ecológica, reflejando su compromiso con la sostenibilidad y la calidad.
En este sentido sus vinos pertenecen a Vi de la Terra Mallorca El recorrido por la bodega comienza con una visita a los viñedos históricos y al antiguo molino de más de 300 años, recientemente restaurado. Los visitantes pueden aprender sobre el proceso de vinificación, desde la cosecha de las uvas hasta la elaboración de vinos exquisitos.
La bodega, construida con piedra natural, ofrece amplios espacios para la conservación y el almacenamiento de barriles, en un entorno que mantiene la esencia mallorquina. Durante la cata de vinos, guiada por enólogos expertos, se presentan variedades como el Gall Favat, un vino blanco elaborado con chardonnay, prensal y viognier. Con solo 1400 botellas producidas en su primera añada, este vino refleja la dedicación y el esmero en cada etapa del proceso.
La degustación se complementa con una selección de productos locales, resaltando los sabores autóctonos de Mallorca. En cada rincón de la bodega, la pasión por el vino y la gastronomía se siente en el aire, haciendo de esta visita una experiencia que resuena en los sentidos.
Polígon 7, Parcel·la 829, Llubí, Illes Balears