En el corazón de Mallorca, la Possessió Binicomprat ha sido testigo de siglos de tradición vitivinícola. Desde la conquista de Jaume I en 1229 hasta la unión de dos familias viticultoras en el siglo XX, este lugar encarna la pasión por el vino a través de 15 generaciones. Sus viñedos, situados a 265 metros sobre el nivel del mar, se benefician de condiciones únicas que dan lugar a vinos frescos y elegantes, marcados por el carácter mediterráneo.
La historia de Oliver Moragues realmente comienza en 1229, cuando el Rey Jaume I conquista Mallorca y entrega las tierras de Binicomprat a la Orden de los Templarios. Esta tradición vinícola se consolida en 1511, cuando la familia actual adquiere la propiedad, dedicándola a la producción de vino y otros cultivos.
En 1785, el Capellán Despuig cataloga Binicomprat como una de las "Possessions" más importantes de la isla. Las viñas de Oliver Moragues, situadas a 265 metros de altura, disfrutan de brisas constantes y temperaturas más frescas que en el resto de Mallorca. Este microclima, junto con los suelos ricos en arcillas, limos, gravas y arenas del período Cuaternario, permite la producción de vinos frescos y equilibrados, con menor contenido alcohólico y una estructura notable.
Sus vinos nacen bajo la indicación Vi de la Terra Mallorca. Joana Oliver Moragues, heredera de esta rica tradición, destaca la importancia de trabajar respetando la tierra y minimizando la contaminación. La unión de las familias Oliver Ribas de Cabrera y Moragues Ribas de Pina a principios del siglo XX ha consolidado a Binicomprat como una de las familias vitícolas con más arraigo en Mallorca, siempre buscando volver a los orígenes para obtener los mejores vinos.
Cami darrere ses Vinyes, Algaida, Illes Balears