En Puigpunyent, rodeada de montañas y antiguas posesiones, Quatre Quartons cultiva fruta y hortalizas ecológicas con una mirada regenerativa. Su trabajo se basa en el respeto por los ciclos naturales y el poder de los microorganismos del suelo. Un proyecto que reivindica la biodiversidad y el sentido profundo de la soberanía alimentaria.
Detrás de Quatre Quartons están Eva y Joan Ignasi, guardianes de una finca ecológica certificada por el CBPAE, donde cada planta crece con mimo, conocimiento y compromiso. En sus campos, el tomate, la cebolla o el calabacín conviven con cultivos poco habituales como el rábano blanco coreano o la perilla, usados en recetas de restaurantes de la isla.
El nombre hace referencia a una antigua unidad de medida agraria mallorquina, y es también una metáfora del equilibrio que buscan entre producción, paisaje, tradición y futuro. Su conexión con la tierra se traduce en sabores intensos, suelos fértiles y una red de colaboración local que alimenta tanto a personas como a comunidades. En cada rincón del huerto, biodiversidad y sostenibilidad se entrelazan con un enfoque agroecológico que inspira. Aquí, la alimentación es un acto consciente, arraigado al territorio y abierto al mundo.