Vinya Son Alegre no es solo una bodega, es un compromiso con la naturaleza y la excelencia. Situada en Santanyí, esta bodega mallorquina destaca por su enfoque biodinámico y orgánico, produciendo vinos que reflejan la pasión y el respeto por el entorno natural. Con una herencia que se remonta a más de 125 años, Son Alegre representa la fusión perfecta entre tradición y modernidad, ofreciendo una experiencia enogastronómica única en la isla.
Son Alegre se dedica a la producción de vinos bajo la indicación Vi de la Terra de Mallorca, respetando siempre la naturaleza. La bodega adopta métodos orgánicos y biodinámicos, asegurando que cada botella refleja la pasión y el compromiso con el entorno.
Los viñedos se cultivan sin arar la tierra, permitiendo un microbioma del suelo diverso que resulta en cosechas saludables y abundantes. Fundada en el siglo XIX, la filosofía de Vinya Son Alegre se basa en las prácticas agrícolas de nuestros ancestros. Siguiendo las fases de la luna y respetando los ciclos naturales, la bodega produce vinos que capturan la esencia de Mallorca. Miquel Manresa, el visionario detrás de esta transformación, adquirió la finca en 2002, transformándola de una vaquería abandonada a un vergel de cultivos ecológicos.
La historia de Son Alegre es una narrativa de conexión con la tierra. Desde los almendros hasta los olivos y viñedos, cada cultivo se ha sembrado con un profundo respeto por el medio ambiente. La bodega no solo busca producir vino de alta calidad, sino también dejar un legado positivo para la sociedad, creando un espacio donde la sostenibilidad y la biodiversidad son protagonistas.
Carrer Isaac Albéniz, 26, Calonge, Illes Balears