La dulce isla de Menorca

Explora los encantos de Ferreries, Es Mercadal y Alaior mientras disfrutas de la repostería menorquina.

Ferreries, Es Mercadal y Alaior; tres encantadores pueblos del interior de Menorca invitan a los visitantes a descubrir la auténtica esencia de la isla. Pasear por sus calles es adentrarse en la Menorca más tradicional y dulce, con hornos que ofrecen una gran variedad de postres típicos elaborados con recetas transmitidas a lo largo de generaciones.

En Menorca, los pueblos más distantes de la costa invitan al paseo. En sus calles está la Menorca más auténtica. Nada mejor que andar sin rumbo para conocer numerosos rincones con encanto. Seguro que, en un momento u otro, se acaba pasando por algunos de los hornos que nos invitan a descubrir la Menorca más dulce. Menorca es un verdadero paraíso para los amantes de la repostería. La isla está salpicada de sucreries, como antiguamente se llamaban las pastelerías, donde se pueden encontrar delicias elaboradas con productos locales. 

Estas recetas, transmitidas a lo largo de generaciones, capturan la esencia cultural y culinaria de Menorca. Entre los dulces más destacados se encuentra la ensaimada menorquina, una variante de la famosa delicia balear que se distingue por su sabor y textura únicos. Otros postres típicos incluyen los carquinyols, pequeños tesoros de almendra molida, y los crespells, pastas en forma de estrella aromatizadas con limón y espolvoreadas con azúcar glas. También encontramos los pastissets, con su forma de flor de cinco o seis pétalos, y los amargos, con un toque distintivo de almendra amarga. Finalmente, los bunyols, hechos a base de boniatos o patatas y acompañados con miel o azúcar, completan la oferta dulce de Menorca

Menorca
Alaior (Menorca)