El Camí de Cavalls, con sus 185 kilómetros de sendero histórico, rodea Menorca y ofrece una experiencia inolvidable para los amantes del senderismo, la historia y la gastronomía. Este camino, que puede recorrerse a pie, en bicicleta o a caballo, revela paisajes naturales impresionantes y brinda la oportunidad de disfrutar de la rica oferta culinaria menorquina. Desde calas vírgenes hasta acogedores restaurantes locales, cada tramo del Camí de Cavalls es una invitación a descubrir y saborear Menorca.
El Camí de Cavalls es una ruta histórica, dividida en 20 tramos que recorre todo el litoral de Menorca. Su origen se remonta a 1330, cuando el rey Jaime II ordena a los caballeros mantener un caballo armado para la defensa de la isla. El camino es una consecuencia de este orden real que actualmente, ya sea a pie, en bicicleta o a caballo, nos ofrece una gran oportunidad para sumergirnos en la belleza natural de la isla.
Durante el recorrido localizamos diferentes lugares donde disfrutar de la gastronomía. Un ejemplo son los restaurantes que ofrecen varios tipos de arroces, entre los que no falta el plato más típico de la gastronomía española: la paella. Uno de los puntos que puede resultar de mayor interés es Es Grau. Se trata de una pequeña localidad al norte de Mahón con una preciosa playa muy indicada para ir con niños porque el agua apenas cubre. Desde aquí podemos iniciar dos de los tramos más bellos del Camí de Cavalls, los que se dirigen al faro de Favàritx o a la playa de Sa Mesquida. Realizaremos la distancia que mejor se adapte a nuestra condición física. En todo caso, en Es Grau tenemos diferentes locales donde disfrutar de la gastronomía. Entre otros, encontramos el emblemático Tamarindos que ofrece platos típicos menorquines, o Es Moll, especializado en arroces y pescados.
Recorrer el Camí de Cavalls es una experiencia integral que va más allá del simple senderismo. Es una oportunidad para conectar con la naturaleza, descubrir la rica historia de Menorca y deleitarse con su variada oferta gastronómica.