Sabores e historias en Sant Ferran

Descubre las esencias de Formentera a través de una experiencia cargada de atractivos.

Sant Ferran, en el corazón de Formentera, es un buen lugar para disfrutar de buena parte de los encantos de la isla. Allí iniciamos un agradable paseo en bicicleta que nos llevará a la idílica Cala en Baster. Al regresar, encontraremos diferentes ofertas con las que satisfacer nuestro paladar.

En el centro de Formentera, Sant Ferran nos ofrece diferentes posibilidades para unir historia y sabor. Su preciosa iglesia del siglo XIX ha sido declarada Bien de Interés Cultural. Tras un agradable paseo por el pueblo podemos dirigirnos a Cala en Baster que se encuentra a tan sólo dos kilómetros. Este rincón del Mediterráneo ofrece un entorno natural impresionante con sus aguas cristalinas y formaciones rocosas. Tras un refrescante chapuzón, podemos volver al pueblo para satisfacer nuestro paladar.

La Fonda Pepe, famosa desde los años 60 por su ambiente hippy, sigue siendo un lugar icónico donde revivir la esencia bohemia de Formentera. Este establecimiento conserva su atmósfera auténtica. Mientras comemos, podemos entretenernos mirando las numerosas fotos que nos hablan de una isla muy diferente a la actual.

El restaurante Can Forn, con más de 20 años de historia, es un verdadero tesoro de la gastronomía tradicional de la isla. Frito de pulpo, ‘sofrit pagès’ o ensalada payesa son sólo algunas de las opciones que podemos escoger para sumergirnos en los sabores isleños más auténticos. Por otro lado, La Mariterranea es famosa por sus magníficos arroces. Se trata de un local muy familiar donde las paellas se sirven en la misma paellera con cucharas para comerla directamente, sin platos, como manda la tradición. En Sant Ferran, cada visita se convierte en un viaje sensorial que combina la belleza natural de Formentera con diferentes delicias culinarias.


Formentera
Formentera (Formentera)